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Fin de semana culinario en el Estado de México

Con gran condimento e intensos sabores, los platillos tradicionales del Estado de México se proyectan ante la perspectiva de los visitantes, como un auténtico atractivo que vale la pena disfrutar en cada oportunidad que se visite el territorio mexiquense.

Por ejemplo, una de las delicias típicas de esta entidad del país, es el chorizo verde, el cual, para su preparación, requiere de quelites, espinacas, quintoniles, verdolagas, zanahorias, papas y nabos. El chorizo verde precisa ser cocinado con grandes cantidades de chile y carne de puerco o res, para así obtener su exquisito sabor. Recomendamos disfrutarlo a la manera del clásico taco placero, acompañado con barbacoa, chicharrón o carnitas, así como también, pápalo, cilantro, berros y cebolla.

Pero el fin de semana también se presta, en especial si se visita Malinalco, en el Estado de México, para saborear su gastronomía típica, la cual incluye, la rica trucha estilo Malinalco, especialidad que se prepara con epazote, jitomate, cebolla, mantequilla, ajo, chile, etc.

Para cocinar la trucha se coloca envuelta en papel aluminio. Pero las tradiciones culinarias de Malinalco también incluyen la exótica iguana en caldillo, así como también los tamales de armadillo, ajolote, jabalí, conejo y tlacuache.

Lo que sigue es aconsejar el chinicuil en salsa, platillo de origen prehispánico proveniente de Zumpango, otro municipio mexiquense.

Se cocina con chile verde, epazote, carpa y cebollas asadas en hojas de maíz. No hay que dejar de lado los escamoles, es decir, la hueva de la hormiga roja, cocinados en tortas con chile verde; las también exquisitas tortas de charal; el llamado tlatonile, que se prepara con cebolla dorada a la que se le agrega cilantro papas, queso, tomate y chile.

En el municipio de Ocoyoacac, lo tradicional son los tamales de ollita o chuchulucos, los cuales incluyen carne de cerdo y salsa, y se consumen acompañados de atole de pinole o café de olla.

En Teoloyocan, lo más típico es la salsa borracha, delicioso complemento para tactos y otros antojitos que incluye hierbas de color, cebolla, ajo, piloncillo, vinagre, chile mulato, ancho y otros ingredientes más. Imposible no recomendar en esta parte del territorio mexiquense el mole con guajolote.

Como consejos finales, para pasar un fin de semana culinario en el Estado de México, recomendamos saborear, en Texcoco, diversos platillos de origen precolombino, y en otros municipios del territorio mexiquense, el atole agrio y los tamales de Judas, con maíz azul.

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