Si tienes uno o dos días libres y quieres aprovecharlos al máximo sin pasar horas en la carretera, estos diez destinos cercanos a la Ciudad de México son ideales para escapadas express, paseos de un día o fines de semana cortos.
Todos están a menos de 3 horas y media horas en auto, muchos incluso a menos de 90 minutos, y ofrecen desde naturaleza impresionante hasta historia, cultura y relajación total.
Acolman, Estado de México (1 h – 1 h 15 min desde el norte de la CDMX) A solo unos kilómetros de las pirámides de Teotihuacán, este tranquilo pueblo es famoso por su imponente Ex Convento de San Agustín (siglo XVI), uno de los primeros conventos del Valle de México y joya del renacimiento plateresco. Cada año, del 15 al 24 de diciembre, se realiza la Feria Nacional de la Piñata, pero cualquier fin de semana puedes disfrutar del tianguis de artesanías, probar nieves de frutas naturales y caminar por sus calles empedradas llenas de calma.
Tepoztlán, Morelos (1 h 20 min – 1 h 40 min por la autopista) Pueblo Mágico con energía única. Subir al Tepozteco (45–60 min de caminata moderada) para ver la pequeña pirámide dedicada a Tepoztēcatl recompensa con vistas 360° del valle. Abajo, el mercado de miércoles y domingo es un festival de quesadillas de flor de calabaza, itacates, helado de nieves exóticas y pulque curado. Por las tardes, los cafés y bares con terrazas ofrecen micheladas con chapulines y música en vivo.
Valle de Bravo, Estado de México (2 h – 2 h 20 min) El lago, los bosques de pino y la arquitectura blanco con techos de teja roja hacen de “Valle” un clásico. Puedes rentar lancha, kayak o tabla de paddle, hacer parapente desde la zona de La Torre (¡vistas espectaculares!), caminar por el malecón o simplemente sentarte en la plaza a comer trucha al mojo de ajo. Hay hoteles boutique, cabañas románticas y restaurantes de alta cocina; perfecto para desconectarte por completo.
Huasca de Ocampo, Hidalgo (2 h 15 min – 2 h 30 min) Primer Pueblo Mágico de México y escenario de leyendas de duendes. Los Prismas Basálticos son su joya principal: columnas hexagonales de basalto junto a un río y cascadas. También puedes visitar haciendas fantasmas como Santa María Regla y San Miguel Regla (ahora hoteles), presas para kayak, tirolesas y trout farms donde pescas y te cocinan tu propia trucha.
El Oro, Estado de México (2 h 30 min) Pueblo minero con sabor europeo: teatro Juárez, palacio municipal de estilo francés, túneles de mina visitables y un lago artificial perfecto para paseos en lancha. El Museo de Minería y el tranvía turístico te cuentan la fiebre del oro y plata de finales del XIX. Ideal para fotos, café en terrazas y comprar mermeladas artesanales.
Malinalco, Estado de México (1 h 50 min – 2 h 10 min) Uno de los sitios arqueológicos más impresionantes del país: el Cerro de los Ídolos tiene templos excavados directamente en la roca. La zona arqueológica abre de martes a domingo y vale totalmente la pena la subida (unos 40 min por escalera). Abajo, el ex convento agustino del siglo XVI es ahora museo, y las calles están llenas de cafés orgánicos, talleres de temazcal y mercados de artesanías de lana y obsidiana.
Parque Nacional El Chico, Hidalgo (2 h 15 min) El segundo parque nacional más antiguo de México ofrece bosques de oyamel, rutas de senderismo para todos los niveles (Peña del Cuervo, La Peña del Sumate), escalada en roca y cabañas rústicas. En invierno a veces nieva ligeramente. Lleva tenis cómodos y prueba las gorditas de comal rellenas de hongos silvestres en los restaurantes del pueblo Mineral del Chico.
Grutas de Tolantongo, Hidalgo (3 h 15 min – 3 h 30 min) Aunque está al límite de “cercano”, vale cada kilómetro. Pozas de agua termal turquesa en terrazas naturales, río caliente, túnel, gruta y una cascada que forma una cortina para nadar detrás. Puedes llegar temprano, disfrutar todo el día y regresar por la noche, o quedarte en sus hoteles básicos dentro del cañón. Lleva zapatos acuáticos y efectivo (no hay cajeros).
San Andrés Mixquic, Ciudad de México (1 h desde el oriente o Xochimilco) Un pedacito de pueblo dentro de la propia CDMX. Sus chinampas, su iglesia del siglo XVII y, sobre todo, la celebración de Día de Muertos más auténtica de la capital (altares en panteón, vela nocturna y flores de cempasúchil) lo hacen único. Cualquier fin de semana puedes remar en trajinera, comer barbacoa de borrego y comprar plantas en su tianguis.
Xochitla Parque Ecológico, Estado de México (45 min – 1 h desde el norte) 70 hectáreas de jardines, ciclopista, lanchas, tirolesa infantil, laberinto de trueno, acuaesferas, invernadero de mariposas y áreas de picnic. Ideal para familias con niños pequeños o para un día relajado de campo sin salir del área metropolitana. Abre de miércoles a domingo y tiene talleres ecológicos gratuitos.
Con estas opciones tienes aventura, historia, naturaleza y relax garantizados sin necesidad de vuelos ni traslados largos. ¡2025 aún tiene muchos puentes y fines de semana por delante para disfrutarlos todos!










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